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Grecia cruza la línea roja

HÉCTOR ESTEPA. Atenas (Mercados) “Los griegos estamos muy preocupados por nuestro futuro, hemos asumido que en términos internos tenemos que afrontar una bancarrota”. Así de sincero se muestra Antonis Megoulis, director de la Confederación Nacional del Comercio Griego, cuando reflexiona sobre el futuro heleno. Las elecciones de este fin de semana serán cruciales para el devenir de un país dividido entre el apoyo a los ajustes económicos y la beligerancia contra ellos, dos rescates y una quita de deuda después. El nuevo presidente tendrá sobre la mesa la imperativa de recortar 11.000 millones de euros de la factura estatal y recaudar 3.000 millones adicionales en tasas, requisito solicitado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para seguir recibiendo ayuda.

“Será una situación curiosa, porque el actual gobierno ni siquiera ha podido llevar a cabo los acuerdos de ajuste firmados hasta el momento”, señala Megoulis. De igual manera opina Constantine Michalos, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Atenas: “Las medidas de austeridad han llevado al país a una recesión (el Banco Central de Grecia prevé un 5% para 2012) así que no estamos preparados para más ajustes. La economía griega necesita menos austeridad y más estímulos de crecimiento”, asegura el dirigente.

Grecia está siendo sometida a una dura prueba y los límites de paciencia de sus ciudadanos parecen cercanos a desbordarse: “Los mercados están presionando mucho, pero la gente también. Las líneas rojas de las familias dependen de cada situación particular, de sus ahorros, pero puedo decir que muchas de ellas ya  han sido sobrepasadas”, puntualiza Megoulis.

Los comerciantes a los que representa temen los nuevos recortes por venir: “Si las medidas a aprobarse afectan a los ingresos de los consumidores afectarán decisivamente a las Pymes porque todo el dinero que ganan viene de ellos”, relata el presidente de la Cámara Nacional del Comercio.

Las medidas estatales como la contracción del salario mínimo –reducido un 22% y un 32% adicional para los menores de 25 años en febrero- han provocado un alarmante descenso del poder adquisitivo de los griegos: según un informe de la OCDE, el salario medio bruto de los griegos ha descendido un 23,1% en 2011, de 20.457 euros a 15.729.

Estos recortes salariales han influido de manera decisiva en las Pequeñas y Medianas Empresas. Su situación es crítica: según las asociaciones de comerciantes, un número cercano a las 68000 Pymes echaron el cierre de 2010 a 2011. Las previsiones para 2012 tampoco mejoran. Según sus estimaciones, 53000 bajarán sus persianas durante el presente año. La pescadilla se muerde la cola: a la destrucción de empleo en el sector público le sigue la del privado. El desempleo alcanza ya al 21,8% de los griegos y a más de la mitad de los menores de 25 años.

“Antes la tienda me daba dinero para ahorrar y poder comprar ropa, ir a algún restaurante y hacer un pequeño viaje a las islas. Todo eso se acabó ahora. Ahora miro los precios y me voy. Tengo que pagar 1.000 euros todos los meses sólo para pagar las facturas. A final de mes miro mi cuenta y veo que hay cero euros. La gente no tiene dinero y no viene a comprar. Además, los nuevos impuestos están acabando con nosotros” denuncia Behroz Chaudhry en su tienda de electrónica de la calle Sebastopholeos. La drástica subida de impuestos producida tras las medidas de austeridad aprobadas en 2011 y en febrero de 2012 han contribuido aún más a asfixiar los ya de por sí escasos ingresos de comerciantes y consumidores griegos.

En la céntrica avenida Kifissias tiene su tienda de ropa femenina Stavros Dimosthenis. A su alrededor hay varios locales con escaparates vacíos y el cartel de ‘Se Alquila’: “Yo también me  estoy planteando muy seriamente cerrar. En los últimos meses mis ventas han descendido un 50%. No puedo mantener el negocio en esta situación”, admite.

Otro problema añadido es la falta de crédito. Los depósitos de la banca privada griega han descendido en más de 70.000 millones de euros desde el final de 2009, una cifra equivalente a un tercio del PIB griego. La capacidad de préstamos de los bancos, a la espera del plan de recapitalización con fondos de los rescates a aprobarse tras las elecciones, se ha reducido drásticamente.

A pesar de todos los problemas económicos, las manifestaciones en la calle han dado una tregua desde febrero: el país está expectante ante las elecciones del seis de mayo. Tan sólo los partidos tradicionales, los conservadores de Nueva Democracia y los socialistas del Pasok, están a favor de los ajustes.

Con un poder antaño imponente, ahora no suman juntos más del 40% de apoyo en los últimos sondeos. Siete pequeños partidos, entre escindidos de los gigantes y extremistas, se disputan el resto. Todos son contrarios a más medidas de austeridad, aunque algunos las apoyarían si se dieran cambios significativos. El futuro griego está ahora en manos de sus votantes.

MÁS IMPUESTOS HASTA PARA LOS JUBILADOS

La espectacular subida de impuestos recogida en las medidas de austeridad aprobadas en 2011 y en febrero de 2012 ha contribuido a la crisis de las PYMES griegas: los consumidores ya no tienen dinero realizar nuevas compras y los comerciantes no pueden pagar sus facturas.

El IVA griego alcanza el 23% para todos los bienes que no sean de categoría especial. Las últimas reformas han incluido también incrementos en el impuesto de circulación –hasta un 10%-, el pago de tasas para quienes superen ingresos de 5.000 euros anuales (y no 8.000 como antes de la crisis) y el incremento para quienes superen los 12.000, un impuesto de solidaridad del 2% en todos los ingresos para combatir el desempleo o un tributo especial para autónomos con distintas categorías entre los 500 y 100 euros al año. Ni siquiera los jubilados se han visto exentos: un impuesto grava las pensiones en varios escalones oscilando entre el 3% y el 10%.

Los empresarios ven con especial preocupación la subida de los impuestos sobre la electricidad –también categorizado- y una nueva tasa sobre la propiedad, además de la subida del IVA en el negocio inmobiliario: de tres a 20 euros por metro cuadrado cobrado sobre la factura de la luz debido a la inexistencia de un catastro nacional. Estas medidas se están cobrando víctimas en forma de negocios: “Nos están destruyendo. Lo peor es que ni siquiera son estables. No puedes hacer ningún plan a corto plazo porque no sabes lo que tendrás que pagar el próximo mes”, señala Constantine Michalos, el director de la Cámara de Comercio griega. “La mayoría de nuestros asociados están viviendo de sus ahorros bancarios”, añade.

Los empresarios coinciden: la política de nuevos impuestos no propiciará crecimiento y afectará al bolsillo del consumidor: “Sus ingresos han descendido un 25% por los recortes, si además les gravas con más impuestos, no tienen dinero para comprar. Si vas a la calle Ermou, la principal zona comercial de Atenas, verás mucha gente caminando, pero ninguna bolsa en sus manos. La mayoría sólo va a mirar”, lamenta Antonis Megoulis, presidente de la Confederación Nacional del Comercio Griego.

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